A primera vista, no hay muchas similitudes entre el fútbol y la Fórmula Uno. Uno se juega sobre hierba y con un balón, el otro con un coche, un piloto y velocidades de más de 300 km/h.
Sin embargo, si profundizamos un poco más, veremos que la revolución analítica en el fútbol está aprendiendo mucho de la Fórmula 1 y puede servir de indicador de lo que vendrá en el futuro.