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Evaluación de la muñeca: Explorando el potencial de la tecnología vestible para los aficionados al deporte

Por: Andy Cooper

Desde las pulseras de fitness hasta los smartwatches, la creciente popularidad de los dispositivos wearables ha sido una de las principales tendencias tecnológicas de los últimos años. El desarrollo de productos como el Apple Watch ha colocado a los wearables a la vanguardia de la tecnología de consumo, pero ¿cómo se presenta el futuro del sector y cómo pueden las organizaciones deportivas equiparse mejor para aprovechar su crecimiento?

Crecimiento rápido

El mercado de la tecnología para llevar puesta crece a un ritmo vertiginoso. Con un valor actual de 15.000 millones de dólares, se espera que supere los 31.000 millones en 2020. En 2015, se encargaron 84 millones de dispositivos para llevar puestos en todo el mundo, y CCS Insight prevé que en 2019 se despachen 245 millones a medida que mejore la tecnología y bajen los precios.

El potencial del mercado de los wearables es enorme. Según un estudio realizado por PricewaterhouseCoopers (PwC), el 20% de los adultos estadounidenses ya posee un dispositivo ponible. El 53% de los millennials afirma estar entusiasmado con el futuro de la tecnología para llevar puesta, por lo que PwC cree que las empresas deben evolucionar sus actuales estrategias centradas en los móviles para adoptar los dispositivos para llevar puestos y ofrecer contenidos multiplataforma. Con un crecimiento continuo del mercado, las marcas de consumo que permitan la participación a través de dispositivos móviles y portátiles serán las que tengan más probabilidades de prosperar.

Compromiso de los fans

Los relojes inteligentes, que permiten a los usuarios recibir llamadas, mensajes de texto y alertas de calendario, además de recopilar datos de seguimiento de la actividad física, están llamados a convertirse en la forma dominante de tecnología para llevar puesta. En la actualidad, las pulseras de fitness superan en ventas a los smartwatches, pero no es una tendencia que se prevea duradera. De hecho, CCS Insight estima que más de la mitad de todos los wearables vendidos en 2018 serán smartwatches, ya que su funcionalidad mejorada eclipsa la de los dispositivos de seguimiento de actividad de una sola función.

Tal es la creciente popularidad de los smartwatches que pueden suponer una amenaza para el dominio de los smartphones en los próximos años. En la actualidad, la proporción de envíos de smartphones a smartwatches en todo el mundo es de 500 a 1, pero un estudio de IHS Technology afirma que se reducirá a aproximadamente 20 a 1 en los próximos cinco años. El futuro de los smartwatches parece prometedor, ya que mejorarán la experiencia de los teléfonos inteligentes y desarrollarán rápidamente nuevas funciones.

A medida que gigantes tecnológicos como Apple y Google aprovechan sus marcas para impulsar el desarrollo de wearables, el envío de contenidos personalizados a las muñecas de los usuarios se está convirtiendo en una realidad. Dado que el 69 % de los propietarios estadounidenses de smartwatches tienen entre 18 y 34 años, los equipos deportivos tienen grandes oportunidades de relacionarse con los aficionados nativos digitales a través de la tecnología ponible.

Los wearables son ideales para recibir contenidos en directo que se puedan digerir de un vistazo, información que los equipos deportivos y los medios de comunicación tienen en abundancia. Desde resultados en directo hasta alineaciones de equipos y alertas de lesiones, los wearables son una excelente plataforma para mantener informados a los aficionados sobre la marcha.

Seguimiento de deportistas

Los atletas profesionales son algunas de las personas más controladas del planeta. Desde la velocidad y la distancia hasta la frecuencia cardiaca y los patrones de sueño, los atletas son analizados las 24 horas del día por entrenadores empeñados en evaluar el rendimiento y la recuperación. Este tipo de control exhaustivo de la salud ha sido tradicionalmente exclusivo de los deportes de élite, pero los avances tecnológicos lo están poniendo al alcance de todos.

El crecimiento de la tecnología ponible ha dado lugar a comunidades en línea que facilitan el análisis y la comparación de actividades. Sitios web como Strava permiten a los usuarios cargar sus datos y compararse con los de atletas profesionales. Al presentar el seguimiento de la actividad a través de una interfaz al estilo de las redes sociales, estas comunidades involucran a los usuarios con los datos generados por sus wearables, además de ponerlos en contacto con sus atletas favoritos.

Strava tiene más de un millón de usuarios activos y es un buen indicador de la popularidad del seguimiento de la salud personal. En el futuro existe la posibilidad de que los equipos deportivos utilicen plataformas similares para compartir información sobre el rendimiento de determinados jugadores y dar a los aficionados la oportunidad de comparar su propia actividad diaria con la de jugadores de alto nivel de ligas como la NBA, la NFL o la Premier League inglesa.

Aumentar el alcance de los equipos y las marcas a través de esta tecnología puede ayudar a las organizaciones a interactuar mejor con los aficionados y explotar el floreciente potencial de los dispositivos portátiles. Queda por ver cómo evolucionará exactamente la distribución de contenidos a través de los wearables, pero estos dispositivos han llegado para quedarse y parece que van a ofrecer una nueva y emocionante vía para contenidos deportivos originales e informativos.