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Copa América en foco: repasamos el título de Brasil en 2019

 

La final de la Copa América 2020 debía jugarse este 12 de julio. Con el torneo aplazado hasta 2021, Stats Perform aprovecha para repasar la Copa del año pasado, en la que Brasil, sin Neymar, logró conquistar su noveno título continental.

 

By: Augusto Rammauro

Prácticamente un año atrás, el 7 de julio de 2019, Brasil fue campeón de la Copa América por novena ocasión en la historia, gracias a su triunfo 3-1ante Perú en la final.

‘La Canarinha’ ha ganado cinco de las últimas nueve ediciones de Copa América y continúa acortando la brecha con Uruguay (15) y Argentina (14), los máximos campeones históricos de este certamen.

Con su conquista, Brasil extendió su impresionante récord de local: cada vez que fue el anfitrión del torneo, lo ganó. Además de hacerlo en 2019, lo había conseguido en 1919, 1922, 1949 y 1989.

‘La Verdeamarela’ finalizó el torneo invicta, con cuatro victorias y dos empates. Anotó 13 goles, mientras que ningún otro equipo superó los siete tantos. Su capacidad goleadora fue de la mano con la claridad de sus chances en el torneo: su cantidad de goles fue prácticamente igual que su valor acumulado de goles esperados (xG = 13,7). La similitud es incluso mayor si excluimos penales: 11 goles convertidos, con un valor de xG de 11,3.

Si incluimos penales, Brasil intentó exactamente 100 remates a lo largo del torneo, es decir que su tasa de conversión fue 13%, superando a cualquier otro equipo en este rubro a pesar de que ocho de las restantes 11 selecciones tuvieron un mayor porcentaje de acierto a puerta.

Estos números se explican en parte por la claridad de sus remates: el equipo de Tite tuvo el mayor valor de xG por tiro: 0,14 (igual que Catar).

En su camino a la final, Brasil no logró anotar ante Paraguay ni ante Venezuela (empató 0-0 ambos encuentros) e incluso tuvo que llegar a la tanda de penales para superar a Paraguay en cuartos de final, pero su partido de mayor dificultad fue, al menos en los papeles, en semifinales ante Argentina.

Ese fue el único juego en que La Verdeamarela intentó menos remates que su rival, y la diferencia fue enorme. Brasil tuvo solo cuatro remates en todo el partido, contra 14 de Argentina. Para dar mayor contexto a esta diferencia, cabe destacar que Brasil intentó más de 10 disparos en todos los demás partidos de la Copa América, y en ningún otro encuentro llegó a recibir 10 remates.

Sin embargo, a pesar de esta diferencia cuantitativa, las chances de Brasil fueron mucho más claras que las de Argentina. De hecho, nuestro modelo de goles esperados muestra que los cuatro remates de Brasil sumaron un xG total de 1,3; más del doble que Argentina (xG = 0,6), que intentó 10 de sus 14 disparos desde fuera del área.

Firmino, Jesus y Everton, a la carga

Posiblemente el mayor desafío para Brasil llegó antes del puntapié inicial. A pocos días del comienzo del torneo, Neymar sufrió una lesión en su tobillo derecho en un amistoso ante Catar y se quedó sin Copa América por segunda edición consecutiva – no la había jugado en 2016 por un pacto entre el FC Barcelona y la Confederación Brasileña de Fútbol, a cambio de que ‘Ney’ pudiera participar de los Juegos Olímpicos de ese año.

El reemplazante elegido por Tite para la Copa América 2019 fue Willian, pero el extremo de Chelsea tuvo un rol secundario: no fue titular en ningún partido, ingresó desde el banco en cuatro ocasiones y completó 83 minutos en cancha. Su único gol llegó en la goleada 5-0 ante Perú, en fase de grupos.

La responsabilidad ofensiva y creativa fue asumida por Roberto Firmino, Gabriel Jesus y Everton, los únicos tres jugadores que participaron directamente en más de tres goles en el torneo. Everton anotó o asistió un gol cada 85 minutos, mientras que Firmino y Gabriel Jesus lo hicieron cada 100 minutos.

Luego de haber disputado solo algunos amistosos con la selección mayor de Brasil, Everton fue el máximo goleador en su primer torneo oficial, junto a Paolo Guerrero, aunque el peruano anotó un gol de penal y tuvo casi un 50% más de minutos en cancha que el delantero de Grêmio. Posicionado en la izquierda del ataque, Everton tuvo un xG total de 1,1, lo que significa que anotó aproximadamente dos goles más que un jugador promedio para la calidad de chances que dispuso. Anotó dos goles desde fuera del área, algo que solo igualó el chileno Eduardo Vargas.

Pero Everton no destacó solo por su precisión a la hora de rematar. El joven delantero completó 19 regates en la Copa América 2019, posicionándose solamente detrás de Lionel Messi (22) en este rubro.

En la banda opuesta del ataque brasileño, Gabriel Jesus realizó contribuciones vitales en las instancias decisivas del torneo. Participó directamente en cuatro de los cinco goles que anotó Brasil entre la semifinal ante Argentina y la final ante Perú: anotó dos y asistió dos, aparte de convertir el penal decisivo en la tanda ante Paraguay en cuartos de final.

Luego de abrir el marcador ante Argentina, el delantero de Manchester City asistió a Firmino para el 2-0 definitivo de Brasil, tras una gran carrera en la que trasladó el balón desde su mitad de cancha hasta el área rival, para dejarle servido el gol al jugador de Liverpool. Después asistió a Everton en el primer gol de la final ante Perú, tras una gran maniobra para superar a su marcador y luego ubicar perfectamente a su compañero con un centro al segundo palo.

El trío fue completado por Firmino, el jugador que participó en más goles en la Copa América 2019.

Dio tres asistencias, el máximo del torneo junto a Charles Aránguiz, aunque el chileno tuvo un mayor valor de asistencias esperadas (xA) y creó el doble de chances (18-9). De hecho, ningún otro futbolista creó tantas chances como Aránguiz.

Como puede verse en los siguientes mapas de pases, los tres pases de Firmino con un valor de xA superior a 0,1 finalizaron en la red, mientras que Aránguiz generó una mayor cantidad de chances claras que no pudieron ser aprovechadas por sus compañeros.

El interminable Dani Alves y una defensa robusta

Dani Alves, de 36 años por aquel entonces, fue elegido por la organización como el mejor jugador del torneo. El capitán de Brasil fue quien completó más pases (370), con una precisión de 89%. También completó el máximo de pases en campo rival: 216 (84%) y en el tercio final: 102 (77%).

Colectivamente, la línea defensiva de Brasil fue prácticamente impenetrable para sus rivales. Recibió un solo gol en todo el torneo: en la final ante Perú, de penal. Su valor de goles esperados en contra fue muy bajo: 2,9. Es decir que los rivales de Brasil tuvieron pocas chances claras y, por si fuera poco, al acertar a puerta se encontraron con un arquero muy sólido.

Alisson recibió muy pocos remates a puerta a lo largo de la Copa (solo 9, un promedio de 1,5 por partido). De acuerdo con nuestro modelo de goles esperados en remates a arco, con el que podemos predecir cuántos goles habría recibido un arquero promedio según la calidad de cada chance (xG) y la localización del arco adonde fue dirigido cada remate, podemos afirmar que el portero del Liverpool FC evitó dos goles más que la media.

El arquero brasileño también detuvo un penal en la tanda ante Paraguay en cuartos de final.

Otro arquero sobresaliente en la Copa América 2019 fue David Ospina, de Colombia, quien disputó tres partidos y finalizó el torneo con la valla invicta. Realizó 10 atajadas que acumularon un valor de xGOT de 1,6, es decir que también evitó aproximadamente dos goles. A pesar de no conceder ningún gol a lo largo del certamen, Colombia fue eliminada por Chile en cuartos de final, en la tanda de penales (4-5).

Si bien Alisson y Ospina estuvieron alerta y respondieron de manera notable al ser exigidos, el arquero con más trabajo durante la Copa América 2019 fue, sin dudas, el peruano Pedro Gallese. Curiosamente, fue quien recibió más goles (9, igual que Carlos Lampe, de Bolivia) y a la vez realizó más atajadas que cualquier otro portero (20). De hecho, según nuestro modelo de goles esperados en remates al arco, Gallese evitó tres goles (xGOT = 12,1).

Gallese se destacó particularmente en los penales: detuvo dos de los cuatro penales que enfrentó durante los 90 minutos reglamentarios, y también le atajó uno a Luis Suárez en la tanda de penales de cuartos de final, siendo decisivo para eliminar a Uruguay y avanzar a semifinales.

Anticipándonos a 2021

El equipo de Tite ahora deberá esperar otros doce meses para poder defender su título, en busca de conquistar su primera Copa América fuera de casa desde 2007 y seguir acortando la brecha con Uruguay en materia de títulos.

La competición se llevará a cabo en Colombia y Argentina. Para ese entonces, se cumplirán 28 años del último campeonato logrado por la selección mayor de Argentina (Copa América 1993). Los hinchas de La Albiceleste esperarán que la localía pese para que el equipo de Lionel Scaloni festeje y así Lionel Messi -quien tendrá 34 años- pueda poner fin a su sequía con la selección mayor.

El éxito en este torneo también ha sido esquivo para Neymar, quien aún tiene pendiente levantar la Copa América. Al menos esperará poder decir presente después de un par de ausencias consecutivas en el máximo certamen continental, aunque no será fácil para Tite modificar el tridente ofensivo que le dio el título el año pasado de cara a su debut con Venezuela en el próximo junio.

Por más extraño que parezca, Pelé y Maradona tampoco han ganado la Copa América. ¿Se repetirá la historia con las estrellas contemporáneas de estos dos países?