En el futuro, parte de esa valoración podría correr a cargo de herramientas de inteligencia artificial, que algún día podrían resultar más precisas y menos propensas a acusaciones de parcialidad que la evaluación humana, según Patrick Lucey, científico jefe de la empresa de datos deportivos Stats Perform.
Lucey predice que los saltos de trampolín podrían ser uno de los primeros deportes en beneficiarse del arbitraje automatizado, ya que su entorno es relativamente pequeño y controlado en comparación con la complejidad de, por ejemplo, una rutina de suelo de gimnasia.