Para combatir este problema, João Santos, de Stats Perform, señala un camino importante: la educación. Los jugadores deben saber primero que están apostando cuando hacen algo intencionadamente, interfiera o no en el resultado del partido.
Por otra parte, el hecho de que ni ellos ni sus familiares y amigos puedan apostar todavía no está muy arraigado en las mentes de los deportistas profesionales del país.