Desde el punto de vista de las apuestas, el fútbol es el deporte más popular para apostar, ya que el gran volumen de resultados disponibles proporciona una gran riqueza a la hora de crear mercado. Desde los goleadores hasta los resultados de los partidos, pasando por los saques de banda y los córners, se puede apostar por casi todas las facetas de un partido de fútbol.
Los escándalos de amaño de partidos no son nada nuevo en el fútbol y a menudo ocupan titulares, como el escándalo Calciopoli de 2006, en el que varios equipos de la Serie A italiana se confabularon entre sí para seleccionar árbitros favorables. Entre los implicados figuraba el campeón, el Juventus de Turín, que posteriormente fue despojado de su título antes de descender a la segunda división.