Es una métrica en el centro de la guerra cultural más feroz del fútbol, que enfrenta a los tradicionalistas con los expertos en datos estadísticos. Pero los goles esperados (xG) -junto con otros datos analíticos como los pases permitidos por acción defensiva- se han convertido en una nueva arma vital en la lucha contra el amaño de partidos, según revela The Guardian. Según ha podido saber The Guardian, hay más de 30 casos en más de media docena de países en los que se está utilizando la analítica futbolística como prueba complementaria -junto con patrones de apuestas sospechosos e información de inteligencia- para llevar a los implicados ante la justicia.
En un caso importante, se sospecha que dos equipos "negociaron" los resultados de sus partidos de liga y copa, de modo que uno de ellos se salvó del descenso y el otro se clasificó para Europa. Aunque no había patrones de apuestas inusuales, las autoridades creyeron que se trataba de un amaño y acudieron a los expertos de Stats Perform, que utilizaron sus datos de Opta para identificar varias señales de alarma. El asunto está en manos del organismo rector del deporte y de la policía de ese país.